BIPOLARIDAD Y LAS ALTERACIONES EMOCIONALES QUE NOS ROBAN LA FELICIDAD

03 (1)

Quiero dejar constancia, de que prácticamente todas las  palabras que vas a leer a continuación, vienen de un largo legado, y han llegado a mi persona a través de Gueshe Kelsang Gyatso, fundador del Budismo Moderno y la Escuela Kadampa.

Es importantísimo conocer las emociones y pensamientos perturbadores que nos roban la paz interior o la verdadera felicidad o al menos lo intentamos. Muchas veces, para cuando queremos darnos cuenta de que algo nos está sucediendo interiormente, esos estados emocionales perturbadores ya nos han invadido y robado los deliciosos momentos de felicidad y serenidad interior. Cuanto más tiempo necesitemos para ser conscientes de que la sensación negativa nos ha robado la paz interior, más costoso será volverla a recuperar.

Desde que nos levantamos de la cama, hasta que nos acostamos de nuevo, realizamos distintos planes y proyectamos nuestro futuro para ser cada día un poquito más felices. Muchas personas sueñan con la casa ideal, una pareja ideal, un coche deportivo, estudiar una carrera… qué se yo, para gustos los colores. Lo que sí que es verdad es que esto no lo hacemos un día ni dos, lo llevamos haciendo toda una vida.

¿Qué está fallando entonces cuando no conseguimos la tan ansiada felicidad?

Cuando finalmente conseguimos el coche deseado, la casa de nuestros sueños, estudiamos la carrera que nos va a permitir tener un buen sueldo y buen estatus social… ¿Cuánto nos dura la felicidad? La pregunta que me suelo hacer yo muchas veces es esta; ¿Qué está pasando en el siglo XXI, que aun teniéndolo todo para ser felices, cada vez hay más depresión, ansiedad, bipolaridad, esquizofrenia? Las cifras y las estadísticas son alarmantes y hablan por sí mismas.

Por un momento, imagínate que llevas toda tu vida haciendo un delicioso pastel de chocolate. Probablemente, a estas alturas ya seas un gran pastelero y domines completamente la técnica y la receta para realizar ese maravilloso pastel. Por lo tanto, si llevas buscando la felicidad y la estabilidad emocional durante tanto tiempo, a estas alturas deberías ser una persona súper feliz. Por lo que si no lo consigues, algo está fallando en tu sistema o técnica para alcanzar esos estados mentales apacibles.

Lo primero que debemos cuestionarnos y reflexionar lógicamente es a esta pregunta… ¿Algo externo como un buen coche, una buena pareja, una deliciosa comida, una determinada posición social, buenos logros económicos… tiene acaso la capacidad intrínseca, es decir por sí misma, de producir una sensación agradable o de felicidad? O dicho en otras palabras… ¿Puede  algo externo generar una sensación que está dentro  de tu mente, en tu interior, donde tan solo tú tienes acceso?

Para responder a esta pregunta, voy a utilizar una preciosa analogía, usando  un campo de siembra, dos tipos de semillas y la lluvia. Quiero citar  a la escuela de Budismo Moderno Kadampa, ya que todo el post está basado en sus enseñanzas y  esta analogía es una que  utilizan muchísimo. Estoy tan agradecida a la escuela por aportarme tanto, que no puedo dejar de hacer  este  comentario.

Comenzamos pensando que el campo de siembra en esta analogía sería tu mente. Ahora te puedes imaginar que siembras dos tipos de semillas en ese campo. De un tipo de semillas van a brotar plantas carnívoras, y del otro tipo, brotarán plantas medicinales. Esa noche cae un abundante chaparrón y a los pocos días salen unos pequeños brotes. La reflexión es la siguiente… ¿Cuál es la causa principal de que salga ese brote? ¿Es la semilla, o por el contrario es la lluvia de la noche? Evidentemente ha sido la lluvia la que ha activado las semillas, pero si no hubiera habido semilla alguna en el campo, nada habría brotado. Por lo tanto, la causa principal del brote es la siembra de las semillas. En un campo esteril nunca habría surgido el brote por mucha lluvia que hubiera habido la noche anterior.

Así es como funciona tu mente y la de todo ser humano en lo que  respecta a las emociones. En tu interior ya tienes esas semillas, que han surgido de antiguas experiencias. Estas experiencias las clasificamos en positivas o negativas, y sería lo que para el campo son los dos tipos de  semillas. Y es cuando llueve, es decir, cuando algo externo a nosotros sucede ahí afuera, como consecuencia se dan las condiciones ideales para que esas semillas broten y salgan a la luz. Entonces generalmente reaccionamos  de la siguiente manera en un 95% de las veces… y pensamos… “claro, como fulanito me ha faltado al respeto con sus palabras, y me ha hecho daño, es por su culpa que ahora yo me sienta  tan mal.” Suele ser así. Buscamos ahí fuera el “culpable” de nuestros estados mentales-emocionales, y de esta manera nunca podemos cambiarlos porque no dependen de nosotros. En esos momentos somos como un globo al viento, y siento deciros que el viento va a soplar, y en ocasiones se podrán dar hasta tornados y huracanes. Algo ahí afuera va a suceder por mucho que intentes controlar totalmente tu entorno.

Pero también hay buenas noticias, amigos. Actualmente en Occidente cada vez hay más información y buenas terapias y herramientas para mirar en nuestro interior con una mente sana, sabia y amorosa. A mí, la terapia con la que he comenzado a realizar conscientemente y de manera rápida y práctica este trabajo es con la meditación mindfulness y gracias al Budismo Moderno Kadampa, como he citado anteriormente.

Me han hablado también maravillas del libro el Proceso de la Presencia, que trae muchos ejercicios que deberíamos  practicar a diario. Pero yo desconozco los resultados, ya que no he realizado dichos ejercicios.

Quiero dejar constancia de que yo, más o menos, ya tenía toda esta información de que las emociones se dan en mi mente y de  que el mundo externo solo activa lo que hay en mi interior. El tema no es tener la información sólo de manera intelectual (que es el primer paso), sino que es más importante hacerla tuya, utilizar esa información en la práctica.

Lo prioritario y bajo mi experiencia, es educar y adiestrar la mente. Muchas veces oímos comentar a un ser querido que está mal,con pensamientos rumiantes dañinos y que es incapaz de controlar su mente y es que nuestra mente muchas veces e  se comporta como un elefante en una cacharrería.

Es en el presente donde surgen los problemas, y es entonces cuando tienes la oportunidad de ser consciente y llevar de  a cabo una acción que se salga de los patrones convencionales. Si quieres lograr metas diferentes, debes hacer cosas diferentes.

Dejar de ser el esclavo de tus reacciones ante lo externo, dejar de repetir los mismos patrones inconscientes que siempre te hacen ser un esclavo en la vida, da la mayor felicidad y libertad que puedes conseguir en esta existencia humana.

Trascendiendo esos patrones, vas a ser  libre y dueño de tus decisiones meditadas en cada momento.

Si cultivas los estados mentales apacibles con tecnología interna o crecimiento personal, lo externo poco a poco va a dejar de ser un agente activador y podrás alcanzar la tan ansiada felicidad, la paz interior o la estabilidad, que en este caso son palabras intercambiables.

Muchas veces pensamos que la vida consiste en experimentar y vivir sensaciones fuertes.  De lo contrario parece que la vida es lineal y aburrida. Esta noria emocional es adictiva, y aunque te permite en principio disfrutar de los objetos de apego,  (puenting, ir a esquiar, consumir tóxicos en una fiesta…) dichos efectos van a desaparecer y vas a volver a caer en los abismos de la depresión.

No es cuestión de dejar de hacer cosas que te gustan, es estar bien interiormente para no “engancharte” a ellas y disfrutarlas libremente. Sin una mente serena y en paz, nunca vas a poder disfrutar de los logros externos y materiales que consigas. Mira por ejemplo, cuantas mujeres preciosas sufren de anorexia o se ven horrorosas frente al espejo. El problema que ellas tienen no está fuera de ellas mismas, está en su propia mente.

Las personas que sufrimos el trastorno bipolar conocemos muy bien este tipo de vaivén. Yo os quiero expresar mi experiencia por ejemplo con los picos eufóricos,  ya que me han llevado a ingresar en “agudos” (es decir de urgencia en el psiquiátrico) en tres ocasiones.

Cuando comienzo a sentir una gran energía en forma de rabia,  algo en mi interior hace un clic y comienzo a tener la sensación de que soy una parte importante del mundo. Me explico mejor, todos somos importantes, no me malinterpretes, pero yo me siento muy superior a los demás y con unas capacidades excepcionales. Tengo la mágica sensación de que el mundo va a otro ritmo y que yo me muevo en él como pez en el agua. A mí me da en esos estados por sentir que tengo que hacer cosas mágicas para salvar a la Humanidad, siempre hago lo mismo. Utilizo ciertas asociaciones que se van dando en el día a día, y siento como si los objetos y ciertas sincronías tuvieran algo que decirme para que yo lleve a cabo mi misión de vida.  Ufff… estoy totalmente desubicada en esos momentos.

Al principio de mis picos eufóricos yo pensaba que eso que hacía era normal, el estar una semana sin dormir proyectando y proyectando castillos en el  aire. También pensaba que el resto del mundo me entendía, cosa que me explicó la Dra. Izko que no era así.

Otra de las cosas que solía hacer habitualmente, era gastarme más dinero del que debía gastar, tema que actualmente he solucionado teniendo una asignación semanal hasta que llegue el momento de controlar mi propia economía.

Menos mal que de todo se aprende, y cada vez cojo más a tiempo esas emociones e intento no reaccionar ante ellas. Soy totalmente consciente de que a  día de hoy tengo mucho camino por delante, pero los resultados los estoy viendo en un plano físico y tangible día tras día.

Mi psiquiatra me lleva explicando durante mucho tiempo, que debo diferenciar el Ser del trastorno. Podríamos decir que tu Ser es esa parte de ti que es consciente de lo que está viviendo y experimentando en cada momento. Es la parte de ti que se da cuenta de las cosas que suceden y te suceden. Comprenderlo de manera intelectual parece fácil, lo difícil es   diferenciar la paja del grano. Integrar esta recomendación me ha llevado años, y hasta hace poco  se me hacía muy complicado  hacer esa diferenciación y llevarlo a la práctica.

Yo personalmente, lo he conseguido practicando mindfulness, como lo he mencionado anteriormente. Mindfulness   en castellano se traduce como vigilancia y retentiva mental. Una de las cosas que se consigue con la vigilancia mental es supervisar que tu mente no vaya hacia arriba, es decir que se excite, ni hacia abajo, es decir que decaiga.

O sea, puedes sacar la conclusión, de que la verdadera felicidad se puede conseguir trabajando en tu interior con un guía que te ayude  a  ser el director y no el esclavo de tu mente.

 

 

Comentario del dibujo o animación:

En esta ocasión, nuestro amigo Julen, nos viene a ilustrar a través de una fiera como ciertas emociones aparecen de repente y nos invaden con fuerza. También podemos apreciar en el dibujo un látigo que representa la herramienta con la que el domador va a domar a esa fiera. La herramienta para domar la mente es diferenciar tu Ser de tu reacción automática o patrón aprendido, y tomar la decisión consciente de no reaccionar ante esas sensaciones perturbadoras para no alimentarlas. Y en mi caso lo he conseguido con la retentiva y la vigilancia mental. 

 

Si tienes alguna duda o quieres compartir tu experiencia conmigo, deja tu comentario en el recuadro que hay más abajo y no te pierdas mi próximo.

 

Naro Wiernicki

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s