10 TIPS PARA SALIR DE LAS FASES MANÍACAS O EUFÓRICAS

Cada persona es un mundo, y no todas las fases maníacas son iguales. Estas, van a depender mucho, tanto de las aficiones como de los conocimientos de cada persona. Estas recomendaciones deberás adaptarlas un poco en función del nivel de tu psicoeducación, de si estás informad@ sobre estos estados emocionales y sus consecuencias, y de si eres consciente y vas a poner de tu parte colaborando con este tipo de propuestas…

Poniendo todas estas recomendaciones en práctica, vamos a intentar mejorar el pronóstico en caso de que la crisis ya haya comenzado, o vamos a evitarla en caso de que todavía no nos haya invadido totalmente.

1. SER CONSCIENTES TÚ Y TU ENTORNO DE QUE ESTÁS ENTRANDO O HAS ENTRADO EN UNA FASE MANÍACA
Según vas teniendo experiencia y aceptando las situaciones que la vida te presenta, cada vez vas a atajar antes las crisis y vas a ir dando salida con respuestas menos traumáticas a las mismas.  Es importante que pongas en marcha estas sugerencias que te voy a dar a continuación. También es de vital importancia  que tengas en cuenta las opiniones de tu entorno en cuanto a cómo te sienten, si te ven alterado y tú todavía no eres consciente de tus estados emocionales y se te pasan por alto. Tu entorno es tu mejor espejo emocional.

2. DUERME LAS HORAS NECESARIAS
Cuando estás entrando  en una crisis eufórica no tienes la necesidad de dormir, vives en una situación muy enérgica en la que tienes mucha facilidad para proyectar nuevas ideas. Te pasas día y noche haciendo cosas, poniendo en práctica toda tu creatividad. Puede ser dibujando, escribiendo o dando forma a los distintos proyectos en los que estás sumergido…  En esos momentos sientes que todo eso que estás viviendo es tan importante, que dormir sería prácticamente una pérdida de tiempo. Este estado puede empeorar mucho el pronóstico si no  tomas las medidas para poder dormir, porque las neuronas necesitan descansar si no se pueden llegar a agotar provocando la muerte neuronal.

3. ACTIVA TU CONSCIENCIA EXTERNA
La persona que ejecute la figura de tu conciencia externa (figura que se describe en uno de estos post) va a darte pautas sobre tu comportamiento y toma de decisiones. Es importante que la consciencia externa hable también con el grupo de terapeutas para activar una estrategia entre todos. Muchas veces arrastramos años o pasamos una vida entera pagando las consecuencias de una mala decisión en un momento maníaco. La conciencia externa debe saber hacer bien su función, y ante todo no debe ser un obstáculo para la persona afectada por el trastorno bipolar. No es recomendable llevar la contraria directamente a la persona que está en un estado maníaco, ya que podemos perjudicar su estado y provocar comportamientos agresivos a nivel verbal. El cerebro de una persona que está sufriendo una crisis maníaca, reacciona ante la posición de una persona cercana que le esté llevando la contraria y busca la frase o la palabra que va a herir a la persona para alejarla de su camino y él o ella poder conseguir hacer lo que crea oportuno en ese momento. Por lo tanto, poner limitaciones y barreras directamente no es la solución. Hay que tener en cuenta que las ideas ante un estado maníaco se viven como proyectos muy reales y muchas veces se tiene la prioridad de llevar esas ideas a la acción.

Hay que gestionar bien esa situación intentando hacer  que la persona razone y que no lleve a la acción los pensamientos mágicos por ejemplo: lo que es recomendable es intentar desviar de una manera estratégica un poco la dirección de su proyecto,  postergando la compra de una nueva vivienda, un nuevo coche… hay que intentar ganar tiempo explicándole, “mañana ya iremos a mirar precios sobre lo que cuesta este coche, ya vamos a ver cómo hacer una elaboración de ese proyecto… hay que hacerle mil y una preguntas para que tome consciencia de si el proyecto es viable o es una ilusión en su mente. De esta manera ganamos tiempo para que la persona vaya racionalizando y poniendo los pies en el suelo. Si tenéis trabajada la figura de la conciencia externa, es el momento de hablarlo con la persona y decirle…” bueno ahora voy a personificar la figura de tu conciencia externa”, y le haces ver el vídeo que tenéis grabado. Esta persona que actúa como consciencia externa y tú, vais a ir practicando la toma de decisiones, las pautas y el comportamiento a seguir, desde el respeto y apoyo mutuo.

4. PIDE CITA CON TU PSIQUIATRA O TERAPEUTA PRINCIPAL
El psiquiatra va a necesitar valorarte para saber si hay que aumentar algún tipo de medicación. Es importante tener una estrategia y ver cuáles han sido los desencadenantes de la crisis.

5. CONTROL DEL ENFADO Y LA RABIA
Es muy frecuente que en estados eufóricos haya un componente elevado de enfado y rabia con uno mismo a con los demás. Muchas veces es difícil de detectar ya que  la emoción de euforia tan importante que se vive en esos momentos tapa esa rabia interior. Mi pareja y yo después de mucho analizar y observar mis emociones, hemos comprobado que antes de que se instaure la crisis completamente aparece un grado elevado de enfado que yo proyecto en el sistema fundamentalmente. Es importante identificarlo e intentar atenuarlo no nutriendo esos sentimientos ni ideas, y menos aún reaccionando ante ellas. Es frecuente culpabilizar al entorno o al sistema de nuestros miedos y enfados.

6. PREVENCIONES
No coger el coche en estos momentos en que la mente está tan dispersa, no tener tarjetas de crédito para no hacer gastos innecesarios e intentar no exponerte a situaciones de riesgo. Evitar el móvil, la  lectura y otros elementos que te puedan activar. En mi caso cierta información me dispara muchísimo. Otro posible activador a controlar sería hacer deporte, ya que más que calmarte te podría estimular. Eso dependerá mucho de la respuesta de cada persona. Observa la tuya y conoce cuáles son los activadores externos e internos.

7. HAZ UNA LISTA DE LO QUE TE VA BIEN CUANDO ESTÁS ESTABLE
Aplica lo que haces en los momentos en que estás estable. Por ejemplo, tener contacto directo con la naturaleza yendo  a dar un paseo por el monte y abrazarte a los árboles, pasear por la orilla de la playa, acariciar a una mascota, conversar con un buen amigo, ir al cine… lo que sea que te haga salir del bucle en el que estás.

8. INGRESO SÍ, INGRESO NO
Éste va a ser uno de los temas más delicados ya que va a depender mucho del escenario que te vas a encontrar como afectado. Ante la toma de esta decisión, va a ser de vital importancia tanto tu conciencia sobre el propio trastorno como la consciencia de tu entorno más cercano; de las herramientas con las que  contáis para salir de la crisis, la voluntad y el compromiso tanto tuyos como de los distintos componentes de la familia.

Yo única y exclusivamente considero que habría que realizar un ingreso en caso de que la vida de la persona esté en riesgo, o que la vida de algún familiar cercano este en juego. Muchas veces el entorno cercano termina agotado y no hay otra manera de poder contenerte porque no se disponen de  herramientas adecuadas  o porque no reaccionas bien ante las mismas.

Es fundamental que la conciencia externa o tu persona más allegada hablen con el psiquiatra para llevar a cabo una estrategia de rápida recuperación.

Dentro de los ingresos tendríamos el ingreso voluntario, donde la persona es consciente de que lo mejor es ingresar; y el ingreso involuntario, donde muchas veces interviene la policía o una ambulancia sanitaria. Generalmente la persona afectada no quiere ingresar, pero cuando la situación es extrema, el familiar o acompañante debe tomar las riendas de la situación y si es necesario llevar a cabo los pasos necesarios para realizar el ingreso.

El ingreso puede tener dos o más objetivos, el primero es que la persona no se haga daño a sí misma y que se recupere lo antes posible. El segundo objetivo sería darle un respiro a la familia para coger fuerzas y poder continuar con el día a día, porque estamos ante una carrera de fondo. Las familias generalmente están muy dolidas y destrozadas, y es el momento de tener un lapsus en el tiempo, un kitkat para poder recuperarse.

9. PRACTICA LA MEDITACIÓN Y LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE
Aunque no hayas practicado nunca la meditación, tal vez sea el momento de cerrar los ojos y centrarte en la respiración. Este hábito te calma la mente, baja la velocidad mental y te hace ser más consciente del flujo de tus pensamientos. Debes tener claro que tú no eres el pensador que piensa tus pensamientos, no eres ese conjunto de ideas y creencias que tienes sobre ti y tu entorno. Tú eres el observador, el que contempla con distancia ese flujo de pensamientos que aparecen en tu mente, e intenta no identificarse con ellos.

10. NO TE APEGUES AL ESTADO EUFÓRICO
El sentir una sensación “agradable” desorbitada muchas veces puede crear cierta dependencia y puede que no desees abandonarla. La euforia es una exageración de la percepción de la realidad, es una perturbación mental que te hace vivir una sensación ficticia en la que no tocas tierra. El pensamiento mágico dirige tu vida y puede llevarte a tomar tus peores decisiones en la vida.

Por lo que he observado en muchos casos, la euforia suele estar provocada por un enfado desbordado y una energía exagerada. La combinación de estos dos componentes no te ayudan en absoluto, así que intenta salir de tu crisis cuanto antes utilizando estos tips que te he mostrado, son súper efectivos.

Gracias por haberme leído hasta el final. Si te ha gustado el post compártelo, por favor, así estarás ayudando a más personas.

y… déjame tu comentario para aprender también de tus experiencias, son de gran ayuda para mí.